La dirigencia nacional del PRI advirtió que no desatenderá ninguna convocatoria del gobierno para resolver los temas de la agenda nacional, pero siempre que tenga destino y no sólo sea para la foto.
Beatriz Paredes y Jesús Murillo Karam, líderes priistas, reconocieron que frente a las amenazas y los caprichos de sus adversarios políticos de condicionar el diálogo, el Revolucionario Institucional actuará con "responsabilidad".
Aparte, el líder de los senadores del PRI, Manlio Fabio Beltrones, reiteró que su partido es el primer interesado en ir a un diálogo nacional -pero "siempre y cuando éste tenga destino"-, principalmente para que "México salga del marasmo en el que se encuentra".
El político sonorense advirtió que este diálogo no debe ser aprovechado simplemente para "la foto de coyuntura" ni para un diálogo "entre sordos", sino para "escucharnos y atendernos".
Y advirtió: "Debe ser un diálogo que propicie los cambios al régimen político para que en 2012 no estemos sufriendo las consecuencias."
Incluso, aseguró que "lo más lamentable que le podría suceder al país es que el presidente Felipe Calderón Hinojosa, quien tomó posesión en circunstancias muy difíciles, deje en condiciones iguales en 2012 al próximo presidente de la República".
"Esto solamente se puede arreglar haciendo cambios al régimen político, institucionalizando la lucha político-electoral. El diálogo es la herramienta para lograrlo, pero un diálogo con objetivo y destino", sostuvo.
Beltrones Rivera insistió en que los actores que participen en este diálogo nacional tienen la obligación de preparar al país para un verdadero cambio del régimen político, que le cierre la puerta a lo que se observó en las recientes elecciones del 4 de julio, "en donde los recursos públicos, federales, estatales o municipales, se encuentran en duda si fueron utilizados correctamente".
Pero además, añadió, "en donde las expresiones y tentaciones del Ejecutivo federal o de los ejecutivos estatales o municipales se hicieron presentes, planteando contiendas que algunos acusan de inicuas; como también que se establezcan no nada más gobiernos que tengan mayoría de votos, sino buenos gobiernos, que sean incluyentes y lleguen a privilegiar la gobernabilidad".
El congresista del tricolor apuntó que todo eso no se ha resuelto, como tampoco se ha resuelto que se establezcan órganos reguladores del Estado mexicano.
En ese sentido, consideró como "verdaderamente insostenible" el esquema de los actuales órganos reguladores del Estado, ya que, denunció, "son órganos de control político del gobierno en turno".
Solución a la agenda
En tanto, Paredes y Murillo lamentaron que algunos partidos, sobre todo el que está en el poder -refiriéndose al PAN-, no actúen con madurez y antepongan sus intereses electorales a la prioridad de resolver los temas de la agenda nacional.
Beatriz Paredes aseveró: "No actuamos de manera caprichosa o conveniente de acuerdo con cada elección, el gran mérito del PRI es esa congruencia."
El secretario general del PRI, Jesús Murillo, insistió en que su partido actúa en función de lo que el país requiere, lo tenga que hacer un partido político o lo tenga que hacer un gobierno; "no actuamos de manera caprichosa o conveniente de acuerdo con cada elección. Creo que el gran mérito del PRI es esa congruencia".
"Nosotros somos serios. Entendemos claramente lo que le conviene al país y lo que le conviene al partido. En estas tesituras, como actores, no tenemos problema para definir nuestra relación con el gobierno federal." Y advirtió: "Estaremos con él -gobierno federal- en lo que nos parezca adecuado para el país, y estaremos en contra de él en lo que nos parezca que no es conveniente para el país." |