De verdad que es impresionante el tono y el nivel que toman las discusiones entre quienes opinan a favor del proyecto Sonora SI y en particular del acueducto “Independencia”, y quienes están por decirle que no a ese proyecto y se niegan a que se tome agua de la presa El Novillo para abastecer a la capital del estado.
Es simple y sencillamente un dialogo inviable, porque a los de Cajeme que están por el “Sonora NO” se les pone que NO se puede y NO se debe hacer el dichoso acueducto, porque ellos no quieren, porque son dueños del agua y punto.
Y el detalle es que en esto, más que entrar asuntos razonables, cuando se debate al respecto entra siempre el orgullo regional.
No le damos agua a Hermosillo, porque en la capital nos miran feo y no nos quieren, es el argumento central de todo esto, y la verdad es que preocupa que hacia allá se empuje una discusión que debería de tener nivel, que debería sustentarse en argumentos y que sobre todo debería buscar la conciliación de intereses entre los habitantes de Cajeme y la capital del estado.
Mientras le vaya bien a Hermosillo, le ira bien a Cajeme, porque le ira bien a Sonora, y eso beneficia a todos los habitantes del estado.
Si no le va bien a Hermosillo, no le ira bien a Cajeme, no se puede considerar a ese municipio como un ente aislado, de hecho ahora cada vez más en el entorno de globalidad, debe hacerse un análisis de lo que nos conviene como región, no de lo que les conviene a unos y a otros no.
Por desgracia y ante la decisión tomada del gobierno de Guillermo Padrés de ir por el proyecto del acueducto, como una de las partes estratégicas de su plan de desarrollo de infraestructura y en la que se invertirán 3 mil 600 millones de pesos, desde Cajeme se insiste, en que se tome agua de la Costa de Hermosillo, que se haga una desaladora, e incluso ofrecen 500 millones de pesos para hacerla.
El asunto es que el agua de la costa ya se toma, actualmente Hermosillo tiene agua precisamente por el agua de la costa.
El detalle es que ya se construirá en primera instancia una desaladora en Empalme y posteriormente otra en Puerto Libertad, y ambas en el mediano plazo también surtirán de agua a Hermosillo.
El punto es que nadie le quita agua a Cajeme, porque los derechos de los 75 millones de metros cúbicos que se pretenden trasladar a Hermosillo a través del acueducto, provienen de otros derechos de agua, y debe quedar claro que no necesariamente se ocuparán siempre esos volúmenes de agua, eso es en función de las condiciones de abasto de las otras fuentes, pero aún si se ocupan es de sobra conocido que quitarle 75 millones de metros cúbicos a El Novillo, es como sacar un balde de agua de una pipa… simplemente no pinta.
Que eventualmente habrá sequía, que posiblemente se seque la presa El Novillo, claro que puede ser, pero en este caso se trata de comprar tiempo, de resolver el problema de abasto de agua para la capital de corto plazo, para ir viendo y analizar las opciones a largo plazo. Pero por supuesto, quienes manipulan a la opinión pública en Cajeme y llaman a la comunidad a manifestarse y le dan información parcial y errónea, jamás dirán eso.
Se trata de polarizar por polarizar, y si de sembrar cizaña se ocupa, los operadores políticos que están metidos en esa estrategia para eso si son muy buenos. Ojala lo hubieran sido en su momento para gobernar y tomar decisiones.
Pero no se puede ser bueno en todo.
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