El próximo sábado el gobierno que encabeza Guillermo Padrés Elías cumplirá 6 meses en el poder.
Y han sido seis meses interesantes, que transcurren a una velocidad vertiginosa, lo que muestra que en efecto el tiempo para hacer trascender a una administración por su trabajo, por su visión y por su compromiso es un lapso realmente corto, pues seis años se van como nada.
Pues bien, en estos primeros 6 meses se han dado pasos interesantes hacia delante, abordando situaciones que creo que en definitiva era importante plasmar.
Se habló en su momento del déficit que enfrentaba la administración pública y como dejó la hacienda estatal Eduardo Bours. Se sigue señalando el tema de presuntos desvíos, y se han diseñado las estrategias para estabilizar las finanzas estatales.
Fue muy conocido también el tema de que ocurrió en la transición entre el gobierno de Bours y la nueva administración, donde no hubo comunicación, la coordinación brilló por su ausencia y eso condenó al estado a un impasse que se mantuvo prácticamente desde septiembre 13 al 31 de diciembre.
Creo que se han dado algunos pasos en reversa, como el de mantener a Abel Murrieta como el procurador de justicia, o bien el de señalar pero no encausar a los responsables de los desvíos de recursos públicos por parte de la administración de Eduardo Bours.
Sin embargo, si considero que el enfoque que se ha dado a este arranque de administración puede considerarse en un balance como positivo, en particular porque la de Guillermo Padrés Elías se ha mostrado como una administración sin ánimos autoritarios, vamos ni siquiera con un enfoque de revanchismos políticos, que le ha permitido tener interlocución, lo mismo con el priismo tan malherido por la derrota electoral, como incluso con el perredismo.
Y es que el bono ciudadano que llevó a Padrés a la gubernatura continúa siendo su mayor activo político, junto a su visión del Sonora de futuro y sus ganas de hacer las cosas.
Así salió el presupuesto para este año, y dialogando creo que puede propiciar muchos acuerdos, porque sus propuestas son buenas, lo que falta es generar las condiciones para convertirlas en realidad.
Por eso creo que Padrés hace bien en propiciar el dialogo, en lugar de caer en la imposición, y creo que lo ha hecho bien hasta ahora, sin embargo por estos días enfrenta el mayor reto que se le ha presentado en esos seis meses, que es el de empujar hasta adelante su proyecto de infraestructura denominado Sonora SI, que le podría permitir trascender como un gobernante en el futuro, o bien, echar abajo el plan quitándole su columna vertebral, que es el acueducto de El Novillo a Hermosillo.
Sinceramente creo que en esa prueba encontrará Guillermo Padrés su carácter como gobernante, porque si cede a las presiones de intereses políticos y económicos, así como a los regionalismos, se quedará como sus antecesores a las puertas de algo grande, como alguien que quiere y que no puede y por supuesto creo que el presentar el Sonora SI en el umbral de su gobierno parte precisamente de esa estrategia e idea de utilizar la credibilidad y confianza que tiene de la gente para hacer las cosas que se presentan como más difíciles.
Esto implica para Padrés Elías que emprender y aterrizar ese proyecto que tan bien nos ha vendido y que significaría agua para todo el estado, incluso --aunque no lo crean por allá-- para Cajeme, representaría la diferencia que por varias administraciones hemos esperado entre gobernantes temerosos de su pueblo y sobre todo de las consecuencias político-electorales de sus decisiones, y gobernantes que hacen las cosas.
Correspondencia a direccion@pasionporlosnegocios.com.mx
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