El fin de semana que pasó se escribió una historia de éxito, bordada a partir de mucho esfuerzo y sacrificio, y que culminó en una hazaña deportiva.
En efecto, no pude hoy aguantarme las ganas de escribir de los Santos de Nueva Orleans, que a partir de dedicación y de mucho apoyo de su comunidad lograron hacerse del campeonato de una de las ligas deportivas más complejas del mundo, que es la NFL, al derrotar en el campo de juego a los Potros de Indianápolis, contra todo pronóstico.
Mi especialidad no es la crónica deportiva, por lo que no haré en este espacio una descripción de lo que pasó en el terreno de juego, lo que si diré es que soy un apasionado del futbol americano y que en este caso mi equipo eran los Santos de Nueva Orleans, no por oportunismo deportivo, tampoco aposte por ellos, es simplemente el enorme significado que conlleva para una comunidad quebrada como Nueva Orleans el hecho de que su equipo, encabezado por Drew Brees, haya por fin ganado el juego grande.
Los Santos no son un equipo común en la liga de futbol de Estados Unidos, de hecho hasta antes del domingo eran uno de los 5 equipos que jamás habían llegado al partido de campeonato, incluso luego del fuerte impacto que a la comunidad de Nueva Orleans le provocó el trágico paso del Huracán Katrina, este era un equipo que pensó en mudarse a Los Ángeles o a San Antonio.
Sin embargo los Santos decidieron quedarse, y encabezar precisamente con su mariscal de campo Brees, un proyecto de reconstrucción y reencuentro con la sociedad de Nueva Orleans, para enviar un mensaje al mundo de lo que puede hacer una comunidad unida.
El campeonato de los Santos en el Súper Tazón 44 de la liga de Futbol Americano de Estados Unidos, puede ser muy significativo para una de las 32 franquicias que integran a la NFL, representa millones de dólares en ingresos, además de contratos publicitarios, fama para los jugadores y muchas regalías. Sin embargo no es esto en si (que pasaría con cualquiera de los otros 31 equipos) lo que quiero enfatizar.
El triunfo de los Santos representa para la comunidad de Nueva Orleans su resurgimiento, el tener un equipo que fue capaz de reconstruirse y mostrarse mucho más fuerte de lo que antes fue, a pesar de la peor tragedia natural en la historia de los Estados Unidos (en sus 43 temporadas de historia como equipo los Santos jamás se acercaron siquiera al campeonato), es un ejemplo a seguir.
La comunidad de Nueva Orleans, que a cuatro años y medio de lo que ocurrió con el meteoro Katrina, esta dispuesta a seguir ese ejemplo y resurgir fortalecida, y el hecho de que su equipo se presentara en el Súper Tazón y sin titubeos se hiciera con el campeonato, refleja por fuerza el espíritu de esa comunidad que quiere volver a salir adelante.
Esta es toda una historia de éxito, y la verdad es que me siento muy contento como fanático del futbol americano de que así haya concluido, es una de las temporadas que con mejor sabor de boca de ha dejado en los últimos años y creo que el ánimo de los ciudadanos de Nueva Orleans, que han decidido no dejar que las inercias los arrastren es un ejemplo para todos.
En Hermosillo por ejemplo hemos vivido en los últimos meses, situaciones extremas, hace ya 8 meses que se presentó la tragedia en la Guardería ABC, la justicia ha estado ausente. También en Hermosillo vivimos una emergencia por la falta de agua y en apariencia no hay soluciones de corto plazo a la mano.
Creo que va siendo hora de que como comunidad actuemos juntos, lo hagamos inspirados y logremos salir adelante y mostrarnos ante el mundo más fuertes que nunca. Nosotros no tenemos un equipo de Futbol Americano Profesional, tampoco somos campeones de la Serie del Caribe con los Naranjeros, sin embargo creo que como sociedad la hermosillense tiene mucho que dar, mucho que aportar para que unidos salgamos de esta crisis de ideas y valores en la que hemos estado sumidos.
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