 |
Agustín Carstens, gobernador del Banco de México
|
|
MADRID, España, 2 de febrero.- "Si bien el momento más álgido de la crisis ha pasado, aún vamos a enfrentar periodos más o menos drásticos, que dependerán de la intensidad del choque de la demanda y de los problemas que han surgido en los países industrializados", alertó Agustín Carstens, gobernador del Banco de México (Banxico).
Por tanto, la reactivación de la economía mexicana "dependerá cada vez más del crecimiento interno", destacó durante una reunión organizada por la America Society Council of the Americas y la Secretaría General Iberoamericana (Segib) en Madrid.
Carstens reconoció que 2009 fue "un año muy feo" para México, pero subrayó que para 2010 habrá recuperación de muchos sectores -sobre todo del manufacturero-, un buen comportamiento de las exportaciones, y señaló que por ahora no hay problemas inflacionarios.
La inflación -dijo- está bien anclada en México, y si bien "la tasa subirá de forma temporal a finales de este año, se estabilizará a principios de 2011".
De esta forma, el gobernador del Banxico indicó que de la economía mexicana se espera para este año "un crecimiento cercano a 4 por ciento, con una creación de empleos positiva -estamos previendo generar cerca de 350 mil plazas- y, aprovechando las medidas de reforma estructural, se estima un mayor crecimiento interno".
Cifras alentadoras
En esta línea, Carstens mencionó que las cifras de la segunda mitad de 2009 son "bastante alentadoras y tenemos un repunte importante del Producto Interno Bruto (PIB).
"Esa recuperación se ha sustentado en las exportaciones manufactureras y en una recuperación, un poco más modesta, del consumo, y sobre todo con un gran impulso de inversión pública. Por tanto, esperamos que en los próximos meses mejore la perspectiva y también se reactive la inversión privada."
Respecto al panorama internacional, comentó que aunque "ahora estamos en un momento de recuperación mundial, hay ciertos riesgos".
Explicó que de acuerdo con la información del Fondo Monetario Internacional (FMI), se prevé una recuperación a nivel mundial, con un crecimiento de 4 por ciento, en el que los países emergentes "van a ser aquellos que van a estar jalando más la carreta y subiendo el PIB".
Y los países industrializados, en general, registrarán tasas de crecimiento positivas, pero por debajo a las que tenían registradas antes de la quiebra de Lehman Brothers.
Finalmente, Agustín Carstens reconoció que la mayor lección que México ha sacado de esta crisis ha sido la necesidad de diversificar los mercados del comercio exterior y aprovechar mejor los acuerdos internacionales.
"En crisis como las actuales, se prevé la necesidad de tener clientes más diversificados y México no lo ha logrado", reconoció.
Por lo tanto, opinó, es necesario "explotar mejor los tratados comerciales como el que se tiene con la Unión Europea, y encontrar nuevos mercados en el resto de América Latina". |